Dejar de fumar proporciona una vida más satisfactoria y saludable

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) –
   Las personas que han conseguido dejar de fumar aseguran estar más satisfechos con sus vidas y sentirse más sanos, tanto un año como tres después de su decisión, que aquellos que continúan consumiendo cigarrillos. Así lo muestra el último trabajo realizado por la University of Wisconsin School of Medicine and Public Health de Estados Unidos, publicada ‘on line’ en ‘Annals of Behavioral Medicine’.
   Este estudio, liderado por la investigadora Megan Piper, tenía el objetivo de averiguar si dejar de fumar podía mejorar el bienestar psicológico, ya que está claro que dejar este hábito mejora la salud y salva vidas, pero no lo estaba tanto cómo esta determinación puede afectar a la calidad de vida de los ex fumadores. Su resultado podría ayudar a los médicos a incentivar a sus pacientes para dejarlo.
   Los autores de este trabajo valoraron la calidad de vida en general, la calidad de vida relacionada con la salud, las emociones positivas y negativas y la relación entre la satisfacción y la aparición de factores estresantes entre 1.504 fumadores que participaron en un ensayo para dejar de fumar desarrollado en Estados Unidos. Todos estos parámetros fueron evaluados al año y a los tres años de dejarlo.
   Entre los índices para medir la calidad de vida de estas personas se incluyó la salud, la autopercepción, la filosofía de vida, los modelos de vida, el trabajo, el descanso, el aprendizaje, la creatividad, el servicio social, las relaciones amorosas, las amistades, la relación con los hijos y también con los parientes, en el hogar, con los vecinos y en definitiva, con la comunidad en la que vivían.
   Mientras que algunos fumadores reconocieron estar preocupados porque su calidad de vida pudiera deteriorarse si dejaban de fumar, los autores descubrieron que los fumadores que lo dejaron con éxito, a largo plazo, no experimentaron ese problema. De hecho, aseguraron haber experimentado mejoras notables.
   En concreto, comparados con aquellos que seguían fumando, los ex fumadores puntuaron más alto en la medición de la calidad de vida global, la calidad de vida relacionada con la salud y las emociones positivas, tanto un año como tres después de dejar este hábito. También sentían que tenían menos estrés al tercer año.
   “Este trabajo proporciona sustanciales evidencias de que dejar de fumar mejora el bienestar, frente a seguir fumando. Los fumadores podrían creer que dejarlo podría reducir su satisfacción vital o su calidad de vida, ya que piensan que esa decisión interrumpirá sus rutinas, interferirá en sus relaciones, hará que pierdan una fuente de placer o una estrategia para controlar el estrés”, según los autores

 

Bookmark the permalink.

Comments are closed.