Reclaman a sanidad una estrategia de artrosis que contemple la atención multidisciplinar

MADRID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) –
La artrosis afecta a más de 7 millones de personas en España, un dato que podría ir en aumento en los próximos años teniendo en cuenta la actual la prevalecía entre la población; esta situación ha llevado a juristas, médicos y expertos en atención asistencial a reclamar al Ministerio de Sanidad, dentro de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS), un plan de abordaje independiente para esta enfermedad, basado en una atención multidisciplinar.
“Creemos que es una de las enfermedades crónicas más importantes y por eso, dentro de la Estrategia Nacional de Enfermedades Crónicas, debería prestarse una atención prioritaria para la artrosis”, defiende a Europa Pres Julio César Sánchez Fierro, miembro de la Asociación Española de Derecho Sanitario, quien ha elevado esta petición en el marco de los Cursos de Verano 2013 de la Universidad Menéndez Pelayo, donde ha presentado el Proyecto Dissar.
Dicho proyecto, aboga por la creación de un grupo de trabajo permanente, y, para su consecución, parte del encuentro y debate llevado acabo por los actores sociosanitarios más próximos a esta patológica, y donde se ha establecido la importancia de un abordaje global y una atención mayor por parte de las autoridades y de la sociedad.
A su juicio, “esto no solo debe quedar en una señal de alerta a las autoridades, sino en un ofrecimiento de colaboración para mejorar el abordaje de un problema tan extendido, tan amplio e importante que requiere dedicación, tiempo y colaboración de las sociedades científicas”.
La artrosis es una de las enfermedades más extendidas, es una enfermedad crónica de evolución lenta y progresiva, y tiene un coste directo sanitario estimado en 4.800 millones de euros al año; asimismo para un buen control de la patología es una de las enfermedades donde pueden intervenir más activos asistenciales: Atención Primaria, de la atención especializada, cirugía y farmacología.
“Por razones de volumen de población, del coste sanitario y por aumentar la calidad de vida de esas personas y de sus familias, ya que muchas de estas personas requieren una atención y cuidado permanente, se hace necesario un planteamiento global”, advierte, al tiempo que aclara que este problema no solo afecta a personas mayores, sino que se puede presentar a cualquier edad marcando los 20 años como la edad más precoz.
EL COSTE ECONÓMICO, NECESITA LA ESTRATEGIA
Además de la vertiente sanitaria, la enfermedad esconde una problemática socioeconómica, que va más allá del gasto directo sanitario: el coste laboral. Esta consecuencia, que tiene en cuenta el Proyecto Dissar, es más común de lo que se puede pensar puesto que “el coste para la seguridad social es notable, ya que hay estimaciones que superan los 1.200 millones de euros por este tipo de procesos”.
“Además del evidente coste para la calidad de vida de las personas, las prestaciones económicas tienen un coste, al igual que el coste en competitividad para las empresas y la perdida de ingresos y de empleo”, explica Sánchez Fierro, quien destaca las ausencias al trabajo como uno de los principales motivos para pactar la incapacidad permanente.
“El absentismo es un problema para las empresas, pero también para el trabajador ya que significa muchas veces la perdida de incentivos salariales y, en todo caso, por eso tiene consecuencia no solo desde el punto de vista de los ingresos familiares, sino también de las oportunidades y perdida de empleo”, añade.
Ante esta situación, señala, “se han convocado a las principales sociedades científicas para contrastar unas opiniones con otras y entre todos tratar de fomentar una actuación conjunta, un trabajo en equipo y un trabajo sostenido en el tiempo”.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
Entre las partes que deben estar más implicadas se encuentra la que atañe al tratamiento farmacológico, ya que como explica este experto el tratamiento es amplio y las patologías que pueden afectar al paciente son variadas.
“Hay que tener en cuenta que la artrosis no es un problema aislado”, afirma, sino que habitualmente va acompañado de otras patologías que complican el tratamiento; “esto necesita una coordinación asistencia importante entre distintos especialistas y una atención muy cuidada por parte de la Atención Primaria para que derive el paciente hacia el especialista más adecuado”, advierte. Y evidentemente una atención especial en la medicación que se utiliza para evitar reacciones adversas o medicamentos que podrían ser útiles en una primera fase pero que posteriormente no lo son, como recuerda Sánchez Fierro, para quien esto supone una “estrategia bien definida” para abordar esta patología con el mayor éxito posible; y ofreciendo como objetivos, evidentemente, mejorar la calidad de vida y, desde luego, tratar de disminuir el dolor que padecen este tipo de personas. En el mismo sentido se ha manifestado el doctor Alfonso Moreno, jefe del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, quien también ha participado en el encuentro ‘Dimensión sanitaria y social de la Artrosis’ celebrado en Santander.
En su opinión hay que contextualizar el tratamiento teniendo en cuenta que se trata de una “enfermedad crónica, que va a tener que ser tratada de por vida y que, generalmente, va a afectar a más de una articulación”, con el objetivo principal del tratamiento que son disminuir o eliminar el dolor y la inflamación.
A su juicio todo tratamiento con el paciente de artrosis debe estar enfocado a “evitar que se llegue a la cirugía”, así recuerda que “hay que tratar de detener el proceso de la enfermedad, haciendo que progrese más lentamente”, ya que en sus estadios finales “es muy discapacitante”.
Por todo ello, como farmacólogo clínico destaca la atención global al paciente de artrosis y el apoyo que pueden dar al médico de Atención Primaria, así como al especialista, al tiempo que subraya su presencia en la guías clínica.

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